Nuevamente hacen llamado desde las comunidades indígenas por falta de puentes
La comunicación entre los habitantes de Kemberdé, en Pueblo Rico en Risaralda, y Alto Andágueda, en el departamento del Chocó, continúa dependiendo del nivel del río Paparidó, cuyo caudal determina si las personas pueden cruzar para acceder a servicios básicos como atención médica, educación o abastecimiento.
Aunque las autoridades nacionales y departamentales habían anunciado la construcción de un puente para mejorar la conectividad en la zona, los pobladores aseguran que la obra no se ha materializado.
En consecuencia, deben seguir enfrentando la fuerte corriente del río, que ya ha cobrado varias vidas y ha arrastrado incluso vehículos, mientras esperan una solución definitiva a este problema que pone en riesgo diario a las comunidades fronterizas.
La situación fue advertida por la rectora de la institución educativa Dachi Dada Kera en Kemberdé, Ángela Maya, que de nuevo registró el riesgo de sus estudiantes y sus familias.
De nuevo hizo un llamado a las autoridades departamentales para que se confirme la construcción del puente, que se cumpla con las acciones de tutelas falladas a favor de la comunidad y que esta obra tenga prioridad.

