Mujeres privadas de la libertad “labran” su seguridad alimentaria

Congruentes con el propósito de vincular a los beneficiarios de los programas sociales en procesos de corresponsabilidad, la Gobernación de Risaralda implementó una huerta comunitaria en la Cárcel de Mujeres La Badea.

En unos meses las 258 mujeres que se encuentran privadas de la libertad podrán consumir hortalizas, tubérculos y plantas aromáticas.

Elizabeth Diosa, secretaria de Mujer, Familia y Desarrollo Social.