Hospital Mental y el SENA impulsan la resocialización de pacientes inimputables
El Hospital Mental Universitario de Risaralda (HOMERIS), en convenio con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), está llevando a cabo una estrategia de formación y resocialización para los pacientes inimputables del centro asistencial.
A través del cultivo de una huerta orgánica, los pacientes con condiciones de salud mental y medidas judiciales especiales están encontrando en la tierra una herramienta de aprendizaje, ocupación y reconstrucción personal. Esta iniciativa, que ya completa dos años, forma parte de la terapia ocupacional y atención integral que promueve el hospital en articulación con el Centro Agropecuario del SENA.
Los participantes dedican dos horas semanales a realizar todo el ciclo agrícola, desde la siembra hasta la cosecha y venta de productos como maíz, rábanos, lechuga, cilantro y tomates.
Mónica García, trabajadora social de HOMERIS, explicó que el proceso les permite sentirse «productivos y funcionales», buscando que su tiempo en el hospital sea «útil, amable y formativo».
Los productos cultivados, 100% naturales, son adquiridos por funcionarios del hospital, generando ingresos que se reinvierten en beneficio de los propios pacientes.
Federico Restrepo Escobar, gerente de HOMERIS, destacó que el objetivo es reincorporar a estas personas a la sociedad, mostrándoles que son capaces de aprender y producir. «Esta huerta es una terapia viva, un espacio de formación con el SENA y un paso hacia la dignificación y la inclusión», afirmó el gerente.
Catalina Villamarin, instructora del SENA destacó el compromiso de los beneficiarios del programa.
Para los beneficiarios es una gran oportunidad para su proceso de recuperación.

