Region

Gobernador de Risaralda lanza la estrategia “Volver a Casa” para impulsar la reconstrucción de más de 2.000 hogares afectados por el terremoto

Risaralda no se queda esperando. Mientras continúa la atención directa a las familias damnificadas por el sismo, el gobernador Juan Diego Patiño puso en marcha “Volver a Casa”, la estrategia departamental orientada a preparar la reconstrucción de más de 2.000 hogares.

La iniciativa contempla una inversión de 50.000 millones de pesos provenientes de regalías para materializar soluciones definitivas de vivienda en la región.

Previo a la fase de edificación, el proyecto requiere levantar datos precisos sobre las necesidades particulares de cada núcleo familiar. Para ello, un equipo conformado por más de 60 especialistas ya se encuentra recorriendo los 14 municipios del departamento con el fin de recolectar la información técnica y social indispensable para estructurar la iniciativa de manera adecuada.

“Hoy inicia Volver a Casa”, anunció el gobernador Juan Diego Patiño al explicar que los expertos están desplegados en todo el territorio generando y recopilando los datos necesarios para integrar el proyecto financiado con los recursos de regalías destinados a más de 2.000 hogares risaraldenses.

Esta intervención cobra urgencia ante la magnitud del desastre registrado, que según el reporte consolidado del 24 de agosto deja un saldo de 11.986 viviendas destruidas y 56.079 averiadas en el departamento.

La dimensión de las afectaciones exige una transición rápida desde la fase de emergencia humanitaria hacia las etapas de planificación y reconstrucción integral.

Bajo la premisa de que esta recuperación debe cimentarse sobre información rigurosa, recursos asegurados y decisiones oportunas, el mandatario departamental reiteró un mensaje de unidad y resiliencia para la comunidad: “Risaralda se levanta porque de esta salimos juntos”.

De esta manera, “Volver a Casa” se consolida como el primer paso de una ruta estratégica diseñada para transformar las necesidades de los damnificados en proyectos concretos, recursos gestionados eficazmente y soluciones habitacionales reales.

Demostrando que el departamento no aguarda a ser reconstruido por terceros, Risaralda ha comenzado formalmente su camino hacia la reactivación y la esperanza.