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Ejército refuerza seguridad en Risaralda para contrarrestar el Clan del Golfo

La unidad orgánica de la Octava Brigada del Ejército Nacional reafirma su compromiso con la seguridad, la defensa de la soberanía y la protección de la población civil en Risaralda, su zona de responsabilidad. A lo largo del 2025, el panorama de seguridad se ha caracterizado por ser complejo, con la amenaza latente de estructuras armadas ilegales, especialmente el Clan del Golfo.

Esta estructura ilegal busca controlar economías ilícitas y corredores en municipios como Mistrató, Belén de Umbría, Guática y La Celia, lo que ha generado un aumento en los índices de homicidios en varios sectores rurales y urbanos.

En respuesta, el Ejército, en coordinación con la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, ha reforzado su estrategia integral para contrarrestar el crimen organizado. Los esfuerzos se han centrado en desmantelar redes de tráfico de estupefacientes y neutralizar cabecillas.

La presencia militar en las zonas rurales se incrementó con la participación de varios pelotones de diferentes especialidades, como el Batallón de Despliegue Rápido N.° 5 (FUDRA), el Batallón de Fuerzas Especiales N.° 9 (BAFUR) y el Grupo Liviano de Caballería N.° 6 (GRULI). El refuerzo de las tropas terrestres ha sido crucial para garantizar la estabilidad en la región, incluso durante los procesos electorales de octubre.

En el transcurso del año, se han capturado 21 integrantes del GAO Clan del Golfo; 8, del GAO ELN, y 60, de grupos de delincuencia común. Así mismo, se reportan 5 sometimientos a la justicia, 3 presentaciones voluntarias y la recuperación de 2 menores.

En materia de incautaciones, los resultados son igualmente contundentes: 32 armas de fuego (entre cortas y largas), 3795 municiones, 6 radios de comunicación, 270 galones de combustible, y la destrucción de un depósito ilegal y un artefacto explosivo improvisado.

En la lucha contra el narcotráfico, se incautaron más de 749 kilogramos de marihuana, 2,6 kilogramos de cocaína y diversas cantidades de otras sustancias, como basuco, éxtasis y anfetaminas.

Estos logros no solo debilitan las finanzas de los grupos armados ilegales, sino que también contribuyen a la protección de la población civil y a la preservación del orden institucional en los 14 municipios risaraldenses.