Comunidad Embera Chamí de Risaralda permite la entrada de la Fuerza Pública a su territorio por primera vez en 20 años
En un evento calificado como histórico, la comunidad Embera Chamí del Resguardo Unificado del río San Juan, en la vereda Jeguadas, ha decidido abrir sus territorios a la Policía Nacional y al Ejército Nacional.
Esta decisión, tomada y coordinada con la guardia indígena, marca un paso significativo hacia la seguridad y el desarrollo de la región, después de más de dos décadas de no permitir la presencia de la fuerza pública.
Autoridades indígenas recibieron a representantes de la Gobernación de Risaralda, la Policía, la Octava Brigada del Ejército, la Procuraduría, la Fiscalía y la alcaldía de Mistrató.
Durante el encuentro, se establecieron los lineamientos para que la presencia de la Fuerza Pública sea de acompañamiento y no de imposición, respetando la autonomía y las tradiciones de la comunidad.
Israel Londoño Londoño, gobernador encargado y secretario de Gobierno, destacó que esta es la coordinación más amplia vista en la región en años.
Anunció que el gobierno departamental invertirá en la región y trabajará con la CARDER y la Fiscalía para asegurar que la minería artesanal sea exclusiva de los indígenas.
Por su parte, el coronel John Hernando Téllez Ariza y el coronel Edward Vicente Martínez Anteliz reiteraron que su misión es garantizar la seguridad como base para mejorar las condiciones de vida, siempre actuando en coordinación y con el respeto de la comunidad.
El alcalde de Mistrató, Diego Parra, concluyó que el acuerdo permitirá una atención integral y la protección del territorio y las comunidades ancestrales.

