Arriesgando sus vidas, un grupo de indígenas pasó las crecidas y turbulentas aguas del río Paparidó en Pueblo Rico, para trasladar a un joven herido
En medio de la oscuridad y con el río Paparidó crecido por las lluvias, varios integrantes de comunidades indígenas arriesgaron sus vidas para trasladar a un joven gravemente herido que sufrió lesiones y quemaduras tras subir a una torre de energía en zona limítrofe entre Risaralda y Chocó.
La emergencia obligó a que la ambulancia del puesto de salud de Kemberdé permaneciera a la espera al otro lado del afluente, debido al riesgo que representaba intentar cruzar el vehículo por la fuerza de las aguas.

Según relataron habitantes del sector, los indígenas cargaron al lesionado y atravesaron el río en medio de difíciles condiciones del terreno hasta lograr entregarlo al personal médico, que posteriormente lo trasladó al hospital de la localidad para recibir atención especializada.
La situación volvió a evidenciar la necesidad urgente de construir un puente sobre el río Paparidó, paso fundamental para la movilidad y atención de emergencias de las comunidades de Paparidó y Marruecos.
Esto dijo Ángela Maya, rectora del colegio Dachi Dada Kera de Kemberdé.

De acuerdo con información entregada por líderes de la zona, por este afluente deben cruzar diariamente más de 10 comunidades de Risaralda y cerca de 30 comunidades del Chocó, quienes constantemente enfrentan riesgos por la falta de infraestructura vial segura.
Mónica Queragama, líder de la comunidad, insistió en el riesgo que tienen los habitantes de la zona al cruzar este rìo

