Salud

Hospital de Apía, en riesgo continuidad de su operación

Los hospitales públicos del departamento enfrentan una crisis sin precedentes debido al aumento constante de la cartera que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) mantienen con la red hospitalaria.

La situación ya empieza a afectar las operaciones de los centros asistenciales y, en consecuencia, la atención oportuna de los pacientes.

Así quedó en evidencia durante una reunión de representantes de los hospitales públicos de Risaralda, quienes advirtieron que, pese a los reiterados llamados, reuniones y mesas de concertación, las EPS no han cumplido con los compromisos adquiridos.

Por el contrario, las deudas siguen en aumento, sin que exista una solución efectiva a la vista.

El caso más crítico se registra en el Hospital San Vicente de Paúl, en Apía, donde la gerente, Johana Posada, reveló que las EPS adeudan más de 2.500 millones de pesos, poniendo en riesgo la operatividad de la institución en el próximo trimestre.

La problemática también golpea de manera directa al Hospital Nazareth, en Quinchía, donde los usuarios deben esperar semanas enteras para que se autoricen remisiones a otros niveles de atención. A ello se suman los incumplimientos de las

EPS: Nueva EPS, que no está reconociendo usuarios afiliados; Fomag, con deudas significativas; y Asmet Salud, que no ha liquidado contratos, entre otras irregularidades que ponen en riesgo la continuidad de los servicios de salud. Esto dijo el gerente del centro asistencial, Carlos Andrés Posada

Por su parte, la directora ejecutiva de la Asociación de Instituciones de Salud de Risaralda (AISalud), Olga Lucía Zuluaga Rodríguez, advirtió que el panorama financiero se agrava día a día en todo el departamento, siendo, Pijao Salud y Nueva EPS las entidaes con la mayor cartera y mayores dificultades de pago, así como AsmetSalud y Coosalud, a pesar de estar actualmente intervenidas.