Economía

Producción cafetera logra cifra histórica, pero gremio alerta por posible caída y crisis de seguridad

Durante el Congreso Nacional de Cafeteros 2025, el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón, anunció que el cierre del año cafetero 2024-2025 alcanzó una cifra histórica de 14.8 millones de sacos, la producción más alta registrada en los últimos 33 años.

Este logro se da en un contexto de institucionalidad robusta, empresas gremiales en expansión y una clara hoja de ruta hacia la modernización.

Bahamón atribuyó este resultado a la responsabilidad del sector y a las buenas prácticas agrícolas, impulsadas por el servicio de extensión de la FNC. “Estamos completamente seguros que vamos a mejorar la cifra del año pasado. Con los precios como los que tenemos, nadie quiere cortar un árbol”, explicó el Gerente.

Sin embargo, Bahamón advirtió que el sector se enfrenta a una posible caída productiva de un millón de sacos en el segundo semestre del año calendario 2025.

La producción acumulada en los 10 meses de 2025 suma 11.1 millones de sacos. De cumplirse la previsión, la producción semestral cerraría en 7.17 millones de sacos, cifra inferior a los 8.17 millones producidos en el mismo periodo de 2024.

La Ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, señaló que los buenos resultados del café se dan en medio de tres momentos adversos: la situación en el multilateralismo y bilateralismo por decisiones arancelarias de Estados Unidos, la crisis climática y del agua, y la consolidación de conflictos globales.

La ministra destacó que el café de Colombia ha demostrado ser un escenario de resiliencia y resistencia para la seguridad y sostenibilidad económica del país.

Finalmente, Germán Bahamón puso el acento en un desafío crítico: la inseguridad. El Gerente de la FNC aseguró que los productores están siendo afectados directamente por robos de café y extorsiones, lo que pone en riesgo los esfuerzos de renovación y productividad. “La seguridad es hoy uno de los mayores retos para los caficultores. Necesitamos una presencia más fuerte del Estado en las regiones”, afirmó, insistiendo en que sin condiciones mínimas de seguridad, la sostenibilidad del sector se ve comprometida.