Política

Risaralda pide pasar de las cifras a la reconstrucción tras el terremoto

A un mes del terremoto que golpeó los 14 municipios de Risaralda y dejó daños que van mucho más allá de las viviendas. Hospitales, colegios, vías, acueductos, edificios públicos y la caficultura hacen parte de un inventario que ahora deberá convertirse en proyectos, presupuestos y obras dijo el Goebrnador de Risaralda, Juan Diego Patiño.

Ese es el punto en el que el gobernador puso la discusión: pasar del balance de la emergencia a una estrategia concreta de reconstrucción, con prioridades definidas y recursos suficientes para atenderlas.

La cuenta pendiente de la Gobernación

La propia infraestructura departamental sufrió un impacto considerable. 11 de los 12 edificios de la Gobernación resultaron afectados, es decir, el 91,7 %.

El diagnóstico calcula en $335.000 millones el valor de las afectaciones y necesidades de reconstrucción. La cobertura de seguro por terremoto ronda los $75.000 millones, lo que deja una brecha aproximada de $260.000 millones.

Es uno de los componentes que el gobernador puso sobre la mesa al discutir con el Gobierno Nacional las necesidades financieras de la recuperación.

El café también está en juego

La reconstrucción no puede desligarse de la economía rural. En Risaralda hay 19.134 familias cafeteras distribuidas en 687 veredas.

Los equipos técnicos han realizado 3.467 visitas y diagnosticado 469 veredas. Quedan 218 pendientes de evaluación.

El 93 % de las fincas tiene menos de cinco hectáreas y, pese al impacto de la emergencia, Risaralda mantiene el segundo lugar nacional en productividad, con 22,5 sacos de café de 60 kilos por hectárea al año.

El reto que queda

El diagnóstico fue presentado en el marco de la articulación con el Gobierno Nacional, con la participación de Jaime Andrés Uribe Tamayo, gerente general del Fondo Milagro; Carlos Andrés Ríos, del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República; delegados del Gobierno Nacional, alcaldes, gremios y representantes del sector político.

Para Patiño Ochoa, la discusión entra ahora en una fase decisiva: convertir las necesidades identificadas en proyectos, recursos, cronogramas y obras, sin perder de vista la recuperación social y productiva del departamento.