Vía Japón Frailes es una colección de huecos y desidia

En octubre de 2019 fue adjudicada la obra para la pavimentación de La Popa- El Japón- Frailes en el municipio de Dosquebradas, vía que está bajo la responsabilidad de la Gobernación de Risaralda, ya que es considerada una vía departamental, a pesar de estar en ese municipio.

La ejecución total del proyecto, que es de un poco más de 3.5 kilometros, tiene una inversión de más de 5 mil millones de pesos y tenía que estar lista a más tardar en el mes de abril de 2020. Las obras comprenden recuperación total de la vía, así como el arreglo de los andenes y mejoramiento de una vía que hoy es considerada de gran importancia por el crecimiento que tiene con las nuevas construcciones.

Así lo dijo en su momento el gobernador de ese entonces Sigifredo salazar.

En marzo del 2020, cuando la obra debería estar casi terminada, el contratista solo había entregado 400 metros de los 600 a los que se habìa comprometido entregar antes del 20 de diciembre de 2019. Solo una vía con asfalto, porque los andenes no los tocó.

La multa por este incumplimiento  fue de más de 477 millones de pesos.

Desde el 28 de de diciembre, como por obra y gracia, maquinaria, obreros, y todo lo relacionado a esa obra desapareció, solo quedaron cerca de 400 metros de vía destapada que hoy es un caos para los residentes y usuarios de ese sector.

Esto dijo Erick Sebastián Facundo, Presidente de la Asociación de Comerciantes de la Comuna Número 2.

Desde el gran comerciante de la zona, ya que hay fábrica de confecciones, de alimentos, bodegas de metales y otros, así como supermercados, hasta la señora que vende arepas y otros productos, se han visto afectados con el mal estado de la vía.

En la zona también hay algunos restaurantes y de comidas rápidas, que con el cierre de la vìa por las fallidas obras, tuvieron que cerrar, y cuando lograron reabrir, apareció la pandemia con los resultados ya conocidos por todos.

Pero a la historia de la vía La popa-El Japón- Fraile, todavía el falta más. Cuando se esperan que en menos de dos meses se hiciera el traspaso del contrato de la obra a otra personas, el contratista, Efraín Coconubá, falleció hace poco al parecer en Santa Marta. Por el momento el contrato queda en análisis por la Gobernación de Risaralda.